Presentamos una iniciativa para que el Estado deje de actuar tarde y empiece a prevenir, obligando a todas las instituciones a coordinarse para proteger la salud y la vida de nuestras niñas, niños y adolescentes.
Porque cuando se trata de la niñez, la coordinación no es opcional, es una responsabilidad.
Y en el marco del Día del Trabajo, fijamos postura con claridad:
el trabajo no es solo ingreso, es dignidad.
Reconocemos los avances logrados, pero también los retos que aún enfrentan millones de trabajadoras y trabajadores.
Dos mensajes, una misma convicción:
poner a las personas en el centro
y construir un Estado que actúe con responsabilidad, justicia y sentido social.
